Preciosa canción de la cantautora británica Adele, escrita por ella misma y junto al productor Dan Wilson para su segundo álbum de estudio, 21.

En la canción, inspirada en una relación pasada de la intérprete, la voz de Adele está acompañada sólo por el sonido de un piano. En la letra ella canta sobre el final de dicha relación con su ex novio, quien ahora está casado, y sin embargo, menciona que la relación no ha terminado. El tema recibió críticas positivas de los críticos musicales que tildaron a la canción como el punto destacado del álbum; su sonido simple, la letra y el desgarrador rendimiento de Adele fueron elogiados también.