Provoca un especial respeto quién actúa mediante el cuidado y la prudencia. Con todo, la manipulación de esta habilidad guarda paralelismos con el arte de manejarse en la cocina entre recetas, ingredientes, fogones o condimentos. Demandan sabiduría, conocimiento, intuición, buen hacer, criterio, escucha e incluso un coqueteo con la alexitimia. Esa rara forma de vivir sin experimentar sentimientos. Todas son asumibles como fuentes y recursos reconociendo que ninguna de estas garantías nos hará grandes si no somos capaces de albergar el suficiente espacio para el riesgo. Toca entonces hacerle punta a la relación entre necesidad y cantidad. Buscar lo que necesitas mientras utilizas solo lo justo y necesario. Tomar conciencia del momento en el que te sabes capaz de estar al nivel de la exigencia específica. Guardar fuerzas para la final mientras racionas tus energías durante el entrenamiento.