Presidentes, consejeros, ministros, alcaldes o concejales se conforman como un ejército de personas enrolado en una estructura de poder tan oscura como inalcanzable puede ser el nirvana del paparazzi nuevo ministro de cultura. La jerarquía necesita de protocolos para reafirmarse y a la vez convencerse. Requiere de fórmulas que enaltezcan su contenido y significado. A la vez recuerde a todos que, como sólida pirámide, unos están arriba y otros abajo. Unos mandan y otros obedecen sin que el mandato sea directamente proporcional a la capacidad o valía del que ejerce la jefatura.