En este Milagro Eucarístico Dios cura a un niño que se había quedado paralítico y mudo a causa de un accidente. La esperanza de ser curado, la fé del niño y la inquebrantable caridad de la mamá y el sacerdote ayudan a que suceda el milagro. El niño declara en Latín: Nuestro auxilio es el nombre del Señor.