En este viaje se explica el segundo principio universal de Unity. RevAna explica que el principio dice que el ser humano es inherentemente bueno y que en el/ella existe una chispa divina que llamamos el Cristo morador. Según realicemos esta verdad, nos amemos a nosotros mismos, así nos relacionemos con los demás. El mensaje esencial del viaje es llevarnos a entender que somos sabios cuando nos cuidamos a nosotros mismos ya que al hacerlo nos podemos en posición de dar lo mejor de nosotros mismos y dejar al Cristo brillar.