Título en inglés: “A Woman Rides the Beast”
More in Spanish: https://www.thebereancall.org/spanish
More about Catholicism: https://www.thebereancall.org/topic/catholicism
Free eBook: https://davehunt.org
L’Osservatore Romano (periódico oficial del Vaticano), en la primera página de su edición del 15 de marzo, 2000, publicó el siguiente titular: “EL SANTO PADRE CELEBRA EL ‘DÍA DEL PERDÓN’”. El comentario que presentaba el discurso del papa, decía: “El domingo 12 de marzo, el primer domingo de cuaresma, el papa Juan Pablo II celebró la santa misa en la basílica de San Pedro y pidió al Señor perdón por los pecados, pasados y presentes, de los hijos e hijas de la iglesia”. ¿Sólo de los hijos e hijas, y no de la iglesia? Sí, y esa es la posición oficial que se presenta en todos los documentos.
El papa dijo: “Todos estamos invitados a realizar un profundo examen de conciencia... reconocer los errores pasados sirve para despertar nuestras conciencias a los compromisos del presente...” [sic]. Ciertamente, el profundo examen y despertamiento de la conciencia que profesa el papa revelaría detalles específicos, si no de todas, por lo menos de algunas de las injusticias cometidas. Sin embargo, ningún acto de maldad se describe en el llamado del papa al arrepentimiento, ni en los otros documentos relacionados con el tema.
Our main website: www.thebereancall.org
Store: store.thebereancall.org
Download our app: www.thebereancall.org/app
Sign up for our email updates: https://www.thebereancall.org/subscribe
Título en inglés: “A Woman Rides the Beast”
More in Spanish: https://www.thebereancall.org/spanish
More about Catholicism: https://www.thebereancall.org/topic/catholicism
Free eBook: https://davehunt.org
El catolicismo romano afirma que se basa, no sólo en la Biblia, sino también en la “tradición” que, supuestamente, se ha transferido desde los apóstoles. Sin embargo, no hay ninguna tradición católica que se remonte hasta los apóstoles. ¡Ni una sola! Las tradiciones católicas surgieron mucho tiempo después de esa época, y la idea de la infalibilidad fue una de las últimas. El concepto de las declaraciones ex cátedra —centrales para sostener la infalibilidad— ni siquiera se había concebido antes del siglo XVI.
Our main website: www.thebereancall.org
Store: store.thebereancall.org
Download our app: www.thebereancall.org/app
Sign up for our email updates: https://www.thebereancall.org/subscribe
Título en inglés: “A Woman Rides the Beast”
More in Spanish: https://www.thebereancall.org/spanish
More about Catholicism: https://www.thebereancall.org/topic/catholicism
Free eBook: https://davehunt.org
Como hemos visto, la herejía resulta en la excomunión automática. Incluso un papa hereje, si no fuera restaurado al arrepentirse de sus herejías, rompería la línea de la supuesta sucesión apostólica desde Pedro. Como se ha mostrado, muchos papas fueron acusados de herejía por otros papas y por concilios, y varios fueron excomulgados formalmente.
El papa Adriano VI (1522-1523), quien personalmente declaró al papa Celestino III (1191-1198) como hereje, afirmó que Juan XXII era sólo otro en la larga línea de papas herejes.
Our main website: www.thebereancall.org
Store: store.thebereancall.org
Download our app: www.thebereancall.org/app
Sign up for our email updates: https://www.thebereancall.org/subscribe
A fin de promover la necesaria fe ciega en la infalibilidad del papa y en el dogma de que la salvación se obtiene sólo en la Iglesia Católica Romana, su jerarquía ha ocultado los hechos y ha escrito de nuevo la historia. Un ejemplo es la cita de Agustín en la página opuesta. Si, como dice el argumento, Agustín, el más grande teólogo de la iglesia, estaba dispuesto a someterse a todo lo que decretara Roma (es decir, el papa y la jerarquía), entonces sin duda que los católicos comunes debían hacer lo mismo. Sin embargo, Agustín no propuso dicha sumisión. En el contexto, la cita significa algo diferente.
¿Pueden los cristianos que creen en la Biblia aceptar ese evangelio obviamente falso y unirse a los que lo predican evangelizando el mundo? ¿Pueden los evangélicos, en buena conciencia, dirigir a las almas inquisitivas a una iglesia que predica el purgatorio y las indulgencias, y que afirma que sus miembros son cristianos y no hay que evangelizarlos? ¿A una iglesia que declara que controla la puerta del cielo y la abre a los que se ponen en las manos de ella?
Como lo indican las citas en la página opuesta, el catolicismo enseña que, aunque la muerte de Cristo hizo posible que los pecados sean perdonados, el pecador perdonado debe sufrir cierto dolor o tormento no definido, de intensidad y duración desconocidos, para ser purificado y, por consiguiente, hecho apto para el cielo. Aunque el catolicismo dice que teóricamente es posible ser limpiado mediante los sufrimientos de esta vida y la muerte personal, ninguno, ni siquiera el papa, puede saber si eso ocurrió. Por tanto, casi todos los católicos esperan pasar algún tiempo en el purgatorio, pero desconocen cuánto durará. El que no acepta la doctrina del purgatorio es excomulgado automáticamente de la Iglesia Católica Romana.
Hemos identificado a la mujer que cabalga la bestia como la ciudad del Vaticano y la falsa Iglesia Mundial que tendrá su sede central allí. Pero, ¿por qué se habla de una mujer sobre la bestia y no de un hombre? ¿Por qué a esta falsa Iglesia Mundial se le ve como mujer? Este criterio, como todos los demás en Apocalipsis 17, se ajusta perfectamente al Vaticano. La figura más prominente en el catolicismo romano es una mujer. Ella eclipsa todo lo demás, incluyendo a Dios mismo. Se ofrecen más oraciones a la María católica, y más atención y honor se le dan a ella que a Cristo y a Dios juntos. En todo el mundo hay miles de santuarios a María (y cientos de altares a otros “santos”), pero sólo hay unos pocos santuarios menores para Cristo.
Hemos identificado a la mujer que cabalga la bestia como la ciudad del Vaticano y la falsa Iglesia Mundial que tendrá su sede central allí. Pero, ¿por qué se habla de una mujer sobre la bestia y no de un hombre? ¿Por qué a esta falsa Iglesia Mundial se le ve como mujer? Este criterio, como todos los demás en Apocalipsis 17, se ajusta perfectamente al Vaticano. La figura más prominente en el catolicismo romano es una mujer. Ella eclipsa todo lo demás, incluyendo a Dios mismo. Se ofrecen más oraciones a la María católica, y más atención y honor se le dan a ella que a Cristo y a Dios juntos. En todo el mundo hay miles de santuarios a María (y cientos de altares a otros “santos”), pero sólo hay unos pocos santuarios menores para Cristo.
Las declaraciones con que iniciamos este capítulo y el anterior indican que, desde los días de Spurgeon hasta hoy, los líderes cristianos han cambiado dramáticamente su forma de pensar respecto al catolicismo romano. Durante 350 años la mayoría de los credos protestantes señalaban el papado como el sistema del anticristo. Ahora están abandonando esa opinión. El principal evangelista del mundo ha dicho que el papa Juan Pablo II es “el líder religioso más notable del mundo moderno”.4 Uno de los destacados “expertos sobre la familia” en los Estados Unidos opina que el papa es “el más eminente líder religioso que menciona el nombre de Jesucristo”.5 Con frecuencia se escucha de importantes evangélicos que han visitado al papa y han vuelto convencidos de que él ha “nacido de nuevo”. Si es así, ¿cómo puede continuar en ese oficio fraudulento, dirigiendo ese sistema religioso corrupto con su falso evangelio de obras y rituales que está enviando multitudes a la condenación?
Entre los evangélicos de hoy cada vez se acepta y fomenta más una opinión benigna acerca del romanismo, la que contradice las convicciones que los protestantes han sostenido por más de 400 años. La Reforma —si aún la recuerdan— se define como la separación innecesaria de una iglesia que era bíblica y evangélica. Las declaraciones de varios evangélicos contemporáneos contradicen la fe y las convicciones de millones de mártires, quienes prefirieron morir antes que aceptar la transubstanciación, el purgatorio, las indulgencias, la adoración de santos, y el resto del evangelio falso y perjudicial de Roma, basado en ritos y obras. Si el catolicismo apoya sólidamente “las grandes doctrinas fundamentales del cristianismo”, entonces, ¿por qué fue necesaria la Reforma?
El Concilio Vaticano II dice que “la sagrada tradición y la sagrada Escritura forman un solo depósito sagrado de la Palabra de Dios”. Cuando la Biblia y la tradición de Roma difieren, ésta elige la tradición. De este modo se origina la más grande diferencia entre los protestantes y los católicos: El tema de la salvación. Durante 400 años ambos grupos han reconocido este enorme abismo, y ninguno de ellos ha cambiado sus creencias básicas; sin embargo, destacados evangélicos lo niegan ahora. Por ejemplo, cuando a Charles Colson le hicieron preguntas respecto a su aceptación de los católicos como cristianos, respondió...
Cuando cayó la resistencia alemana al final de la Segunda Guerra Mundial, los pueblos de Europa oriental temían que las tropas soviéticas que se acercaban no los liberaran, sino que los esclavizaran. Países enteros llegarían a ser parte del botín de guerra con los que Roosevelt recompensaría a Stalin. La libertad desaparecería, y los ciudadanos que antes solían viajar libres de un país a otro, se convertirían prácticamente en prisioneros de regímenes comunistas detrás de muros cerrados.
El respaldo que dio el Vaticano a Hitler, a Mussolini y al gobierno títere de los nazis en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, fue consecuente con su deseo de resucitar al santo imperio romano con líderes seculares que cumplieran los deseos de Roma. Ese ha sido el sueño del Vaticano por mucho tiempo y todavía lo es. Francia (país al que Pío XI llamó “el primogénito de la gran familia católica”), junto con Italia y Alemania, eran las principales naciones católicas de Europa donde la iglesia tenía gran poder. Sus gobiernos estaban dispuestos a trabajar con la iglesia y aun establecer relaciones formales mediante concordatos.
Antes de firmar el concordato, el Vaticano conocía las intenciones de Hitler de exterminar a los judíos; sin embargo, el Holocausto nunca llegó a ser problema en los tratos posteriores de la iglesia con el Fuehrer. El 1o. de abril de 1933, más o menos cuatro meses antes que el Vaticano firmara el concordato con Hitler, éste comenzó su programa sistemático con un boicot contra los judíos. Lo justificó con estas palabras: “Creo que hoy estoy actuando al unísono con la intención del Creador Todopoderoso. Al pelear contra los judíos, peleo por el Señor”. Cuando el embajador italiano, hablando en nombre de Mussolini, le pidió a Hitler que reconsiderara su actitud cruel contra los judíos, éste “predijo ‘con absoluta certeza’ que, en 500 ó 600 años, su nombre sería honrado en todos los países, ‘como el hombre que de una vez para siempre había exterminado la peste judía del mundo’”.
Las citas en la página anterior presentan dos puntos de vista opuestos, ambos de católicos. Sólo uno es correcto. Conocemos la verdad por la visión de Juan y por la historia. La mujer que cabalga la bestia está “ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús” (Apocalipsis 17:6). Este es un cuadro horrible, pero la historia autentica plenamente que se refiere sólo a Roma y no corresponde a ninguna otra ciudad.
La última característica dada a Juan para identificar a la mujer que cabalga la bestia fue que ella era una ciudad “que reina sobre los reyes de la tierra” (Apocalipsis 17:18). ¿Podría haber una ciudad que realmente reine sobre los gobiernos del mundo? La historia da testimonio de que hubo tal ciudad, y sólo una. Esa ciudad, por supuesto, fue Roma después que sus obispos empezaron a llamarse a sí mismos papas y, declarando ser los sucesores de los césares, asumieron los poderes imperiales de soberanía a nivel mundial.
A una ciudad edificada sobre siete montes se le acusa de cometer fornicación con los reyes de la tierra. Hemos notado que el término “fornicación” se usa a menudo en la Biblia en sentido espiritual, refiriéndose a la infidelidad a Dios. Ezequiel 16 se dedica totalmente a denunciar a Jerusalén por su infidelidad a Dios, comparándola a una “mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos” (v. 32). Jerusalén había violado su relación espiritual con Dios mediante la idolatría y las alianzas con naciones paganas. Ese significado se ve con claridad en muchos pasajes bíblicos.
Esperamos que no nos entiendan mal: No estamos sugiriendo que los papas, sacerdotes y monjas católicos sean inherentemente más proclives a la promiscuidad que el resto de la humanidad. Nuestros corazones son iguales. Muchas de esas personas sin duda tuvieron al principio altas aspiraciones morales y espirituales, y en ese espíritu emprendieron lo que sinceramente pensaron que sería una vida de pureza y devoción a Cristo. Pero el sistema de privilegios, poder y autoridad jerárquicos sobre el laicado los corrompió y destruyó.
Esperamos que no nos entiendan mal: No estamos sugiriendo que los papas, sacerdotes y monjas católicos sean inherentemente más proclives a la promiscuidad que el resto de la humanidad. Nuestros corazones son iguales. Muchas de esas personas sin duda tuvieron al principio altas aspiraciones morales y espirituales, y en ese espíritu emprendieron lo que sinceramente pensaron que sería una vida de pureza y devoción a Cristo. Pero el sistema de privilegios, poder y autoridad jerárquicos sobre el laicado los corrompió y destruyó.
Esperamos que no nos entiendan mal: No estamos sugiriendo que los papas, sacerdotes y monjas católicos sean inherentemente más proclives a la promiscuidad que el resto de la humanidad. Nuestros corazones son iguales. Muchas de esas personas sin duda tuvieron al principio altas aspiraciones morales y espirituales, y en ese espíritu emprendieron lo que sinceramente pensaron que sería una vida de pureza y devoción a Cristo. Pero el sistema de privilegios, poder y autoridad jerárquicos sobre el laicado los corrompió y destruyó.
¿Un papa infalible que es sucesor de Pedro y que tiene las llaves del cielo como vicario de Cristo? En un tiempo se hacía alarde de que la pompa y los poderes se habían heredado de Constantino. Hoy se dice que la declaración de Cristo a Pedro, citada en la página anterior, lo convirtió en el primer papa, la roca sobre la cual se edificó la “única iglesia verdadera”, y que todos los que han ocupado después ese cargo —no importa cuán violenta o fraudulenta haya sido su adquisición, ni cuán perversos hayan sido sus hechos— han sido sus sucesores. La autoridad del papa hoy, y la religión católica que él preside, se mantienen en pie o caen sobre dicha aseveración.
Entre las declaraciones contradictorias de los dos papas en la página anterior, ¿cuál debemos creer? Pío IX sólo reafirma la represión de los derechos humanos básicos que sus predecesores persistentemente pusieron en vigor a fin de poner a toda la humanidad bajo la autoridad absoluta de la Iglesia Católica Romana. Juan Pablo II quisiera hacernos creer que su iglesia siempre ha defendido las libertades básicas y que aún lo hace hoy. Parece sincero. Sin embargo, contradice la voz constante del papado y los dogmas de su iglesia a través de los siglos, dogmas que todavía están en vigor en la actualidad.
La gran importancia del papado justifica que investiguemos más su legitimidad. Un factor vital es la afirmación de que los papas son infalibles cuando hablan de moral y dogma a la iglesia. Si no son infalibles, la Iglesia Católica Romana pierde su singular liderazgo y autoridad apostólica. Sin embargo, los papas mismos (como Adriano VI, citado en la página anterior, y otros) han negado que ellos o algún otro papa sean infalibles. ¿Por qué no creerles?
La declaración del papa Adriano VI implica aún más. Si muchos papas han sido herejes, entonces tenemos otra razón por la que no puede existir una línea ininterrumpida de “sucesión apostólica desde Pedro”. Además de probar que una persona no es infalible, adoptar herejías es pecado mortal en la teología católica romana. La consecuencia inmediata, de acuerdo con el Código de Derecho Canónico oficial de la Iglesia Católica (cuerpo de los cánones y decretos de los concilios de la iglesia), es la excomunión instantánea y automática.2 El hereje ha negado la fe y se ha colocado a sí mismo fuera de la iglesia.
La declaración de que los papas son los sucesores del apóstol Pedro es la piedra angular del catolicismo romano, sin la cual la iglesia perdería su singularidad y no podría funcionar. Por consiguiente, debemos dedicar más tiempo para examinar con cuidado esta afirmación. ¿Existe realmente una línea ininterrumpida de 262 papas que sucedieron a Pedro?
El papa católico romano a menudo ha sido la figura religiosa y política más poderosa de la tierra. Esto es un hecho hoy, a pesar de que el papa ya no tiene a su disposición los ejércitos y las armadas de los pontífices romanos del pasado. El papado es importante para el catolicismo romano, que está destinado a jugar un papel significativo en los últimos días antes de la segunda venida de Cristo. Por tanto, debemos dedicar tiempo para entender el papado en relación con la iglesia y con el mundo. ¿Cómo surgió el oficio papal? ¿Qué significado tiene para hoy?
Una mujer cabalga la bestia, y esa mujer es una ciudad edificada sobre siete montes que reina sobre los reyes de la tierra. ¿Se declaró algo semejante alguna vez en la historia? De inmediato Juan afirma que los lectores que aceptan esta revelación poseen “sabiduría”. No podemos pasar por alto esa revelación. Merece nuestra atención más cuidadosa en oración.
El lenguaje aquí no es místico ni alegórico, sino una declaración inequívoca con palabras sencillas: “La mujer... es la gran ciudad”. No se justifica que busquemos algún significado oculto. No obstante, se han escrito libros y se ha predicado sosteniendo que el “Misterio Babilonia” es Estados Unidos. Eso es falso porque Estados Unidos es un país, no una ciudad. Uno podría con razón referirse a los Estados Unidos como Sodoma, tomando en cuenta el honor que ahora se da a los homosexuales, pero no es la Babilonia de la visión de Juan. La mujer es una ciudad.
Capítulo 5 — Un Misterio: Babilonia www.thebereancall.org/spanish
¿Por qué se usa la palabra “misterio”? Verdaderamente parece un enigma que, en profecías sobre los últimos días, se mencione con tal prominencia a Babilonia, una ciudad antigua cuyas ruinas han estado cubiertas por las arenas del desierto por lo menos durante 2,300 años. Se enseña comúnmente que la mujer representa a la antigua Babilonia restablecida. Por tanto, se considera que la reconstrucción que hace unos años inició Saddam Hussein —el sádico gobernante de Irak— contribuye al cumplimiento de esta visión.
Sin embargo, aunque la antigua Babilonia fuera otra vez una ciudad habitada y activa, no podría ser la Babilonia a la que se refiere la escritura en la frente de la mujer. La Babilonia reconstruida por Saddam Hussein no satisface los criterios que expone Juan. Dichos criterios, que examinaremos en detalle, establecen la identidad de la mujer, y como veremos, no se trata de la antigua Babilonia.
La visión de Juan, en Apocalipsis 17, de la mujer que cabalga la bestia no es la primera ocasión en que se ha visto a esta criatura siniestra. Es, de hecho, la culminación de una serie de visiones que comenzaron 600 años antes. La primera visión fue el sueño del rey Nabucodonosor, en el que vio una imagen con cabeza “de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido” (Daniel 2:32-33).
Las profecías concernientes al segundo tema principal de la Biblia, la venida del Mesías, son aún más numerosas y detalladas que las que se refieren a Israel. En mis libros anteriores he tratado extensamente de estas profecías, por lo que sólo resumiremos algunas aquí. Aun los críticos más anticristianos, que niegan categóricamente que Jesús de Nazaret es el Salvador del mundo, admiten que muchas profecías mesiánicas específicas se cumplieron en Su vida y crucifixión. Tratando de explicar el significado de ese hecho, se han inventado algunas teorías insólitas.
This is Dave Hunt's book "A Woman Rides the Beast" in Spanish. Please note that we do not have Spanish-speaking staff to answer questions.
La profecía bíblica es la clave para entender el pasado y también el futuro. Aunque a los escépticos les parezca una declaración absurda, es fácil demostrarlo. Puesto que ya se han cumplido la mayoría de las profecías registradas en la Escritura, simplemente tenemos que determinar si las profecías bíblicas son fidedignas o no...
Please look for the "Una Mujer Cabalga la Bestia" podcast to continue listening. This series is in Spanish and won't continue to be published in our regular podcast.