En la vida siempre es necesario escuchar consejo. Entender lo valioso de tener guía adecuada es en si un tesoro de cuantía incalculable.
La vida sobre la tierra está sujeta a vanidad. La nueva vida recibida por los creyentes, es la respuesta de esperanza y salvación.
En todo momento es bueno recordar la importancia de vigilar por nuestro bienestar espiritual.
Cuando se trata de estar preparado en Cristo, no debemos olvidar un aspecto inherente a nuestro llamamiento.
Todos tenemos relación con el hecho de clamar a Dios. El capítulo 33 y verso 3 del libro de Jeremías ha sido un emblema de ello para los cristianos. Pero hay algo aun más significativo en el contexto.
Los creyentes debemos cuidar siempre nuestro caminar, pensando que la fe nuestra, es objeto de ataques y vicisitudes.
Meditando acerca de las riquezas espirituales y cómo podemos sacar fruto de todo tipo de circunstancias.