Memento mori. . . . . No me defino y tal vez nunca lo haga.
Todo empezó a los trece creo, con Metálica y la orquesta sinfónica de San Fransisco. El primer interruptor se encendió.
Compré una guitarra eléctrica, escuchaba una canción de algún grupo que me gustara; me inspiraba; componía mis acordes, letras y tal.
Entre los 13 y los 15 alguien me presumió a Cartel de Santa, en automático el segundo interruptor se accionó: ahora mi sueño era convertirme en rapero.
Empecé a escribir mis propias letras. No vas por ahí a dar una fiesta haciendo covers de rap.
Algunos amigos nos reuníamos en mi casa para rapear nuestras letras o improvisar con una grabadora estéreo y un micrófono.
Gabo empezó a jalar con nosotros para rimar. Unos años más tarde, él y yo sacamos nuestro primer EP: Tha Maestro. Bajo el nombre de "Los Defectuoso".
La vida nos separó, en algún punto nos re-encontró y ese mismo día me introdujo a la música electrónica, fue cuando mencionó que tomaba clases con BSNO.
Me dio curiosidad y así empecé a producir electrónica desde entonces. Cuando terminé la primer producción con algo de sentido creativo se encendió el tercer interruptor.
Lo que saliera de mi, cuando quisiera salir, house; deep house; techno; trance; EDM; dubstep; rap. Lo que fuera que se me antojara producir, simplemente lo hacia con toda libertad. Que importa, ¿correcto? es música.
Pero eso no vende.
Que puto asco.
Fin.